Todo el mundo tiene una idea bastante correcta de la diferencia que existe entre una persona lista y otra inteligente. La primera tiene gran capacidad de adaptación. Rápida en la toma de decisiones, sabe aprovechar sus recursos, aún escasos, y darles un buen uso.

Las personas inteligentes son aquellas que razonan más sobre las cosas que la mayoría, ahondan en los asuntos, su perspicacia alumbra los efectos futuros de los acontecimientos visibles, simples y sin aparente importancia para la mayoría de los mortales.

Pudiera ser que estos últimos hagan que el Mundo progrese; los listos, que el Mundo funcione.

La BONDAD es una categoría moral que puede acompañar a unos o a otros. Para que el Mundo sea soportable se necesita que la mayoría de las personas que lo habitan sean buenas. El Mundo será mejor cuántas más personas buenas existan, y todavía mejor si esas personas ocupan los puestos de relevancia y dirección.

Si la diferencia entre listos e inteligentes está más o menos clara, la existente entre buenos y tontos es clarísima.

Para una persona lista, el bueno es en ocasiones el tonto útil, para alguien inteligente siempre es un amigo. ¿Y para un SABIO? Para un sabio un Hombre Bueno es un MAESTRO.